Mientras que Colombia tiene más especies de aves que cualquier otro país del mundo, gran parte de su hábitat también es adecuado para el cultivo de coca y amapola. Una nueva investigación muestra que estos cultivos ilícitos están expandiendo en remanentes de bosque donde viven muchas especies de aves amenazadas. "En última instancia, la conservación de los bosques y aves dependientes de los bosques en Colombia puede depender de frenar con éxito los incentivos económicos para la deforestación, incluyendo el comercio internacional de drogas ilícitas", dice María Álvarez, de la Universidad de Columbia en Nueva York, Nueva York, en la edición de agosto de Biología de la Conservación. Colombia ha perdido cerca del 70% de sus bosques montanos continuos durante los últimos 200 años, y los cultivos ilícitos representan aproximadamente la mitad de la reciente deforestación. La superficie plantada en los cultivos ilícitos ha crecido en cerca de un quinto de cada año desde 1995. Para id...